Santuario de Panóias


Santuario de Panóias



El santuario rupestre de Panóias es un conjunto asombroso dentro de los yacimientos peninsulares de Hispania. Este santuario estaba consagrado a las divinidades orientales y está construido íntegramente en granito. Está situado en el consejo de Vila Real en nuestro país vecino, Portugal. Su construcción se remonta al siglo II de nuestra era.

En el templo encontramos tres grandes rocas donde en una de ellas se pueden apreciar varias inscripciones, tres en latín y una en griego aludiendo a diversas divinidades. Además, el templo era un lugar donde seguramente se realizaban diversos sacrificios animales como ofrenda a los dioses de carácter infernal. 

En dicha inscripción se muestran estos versos:

“A los Dioses y las Diosas de este recinto sagrado. Las víctimas son sacrificadas, son ejecutadas en este lugar. Las vísceras se queman en esas dependencias de enfrente. La sangre se vierte aquí al lado. Establecido por Gaius C. Calpurnius Rufinus, miembro del orden senatorial.”

En una de las rocas se hallan cavidades presuntamente destinadas a quemar las vísceras de los animales sacrificados.
Hoy en día el recinto está bien cuidado y protegido al haber sido declarado Monumento Nacional en Portugal. Pero en momentos anteriores, el santuario sufrió los efectos del vandalismo y el expolio tras su abandono en época cristiana.



Autor: Álvaro Rodríguez Peinado

Bibliografía

Guerra, A. (2002). Omnibus Numinibus et Lapitearum: algumas reflexões sobre la nomenclatura teonímica do Ocidente peninsular. Revista portuguesa de arqueología. Nº 5. Pp.147-159.


Monte do Facho


Poblado de Monte do Facho (Galicia)

A pesar de estar en la zona norte atlántica, donde el frío y las tempestades están a la orden del día este yacimiento lleva allí desde el Hierro II. De qué época estás hablando pensaréis, pues nada más y nada menos que del siglo IV a.C. Este precioso yacimiento está cerca de Cangas de Morrazo, en Galicia.


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Emplazado muy cerca del mar era uno de los muchos yacimientos de la costa noroccidental peninsular y fue abandonado según los arqueólogos en el cambio de Era para volver a ser ocupado en el siglo II d.C. con la fundación de un santuario. El yacimiento empezó a ser excavado con intensidad en 2003 por un grupo hispano-alemán, quien descubrió los restos de la época de Hierro II y además diversos trozos de cerámica y vidrio.

Por los restos encontrados, los arqueólogos han determinado que el yacimiento de Facho se trataba de un poblado sencillo, sin ser económicamente muy fuerte pero que podía subsistir sin complicaciones. A su vez, se han encontrado muchos restos de placas con diversas inscripciones.
Autor: Álvaro Rodríguez Peinado

         Bibliografía

Koch, M. (2004) El Santuario dedicado a Berobreo en el Monte do Facho Galicia. Ed. A cargo de Beltrán Lloris, F. Jordán Cólera, C. Velaza Frías, J. Barcelona: Universitat de Barcelona.

Clunia






Colonia Clunia Sulpicia
Tranquilos, no salgáis corriendo… Este nombre tan extraño, es la forma completa de llamar a la celebérrima ciudad de Clunia. La cual fue fundada en torno al siglo I d.C, bajo la dinastía romana Julio-Claudia. Sin embargo, esta ciudad romana que llegó a ser capus conventus, esto es capital de conventus, el cual llevaba su mismo nombre; Conventus Cluniacensis, era también lugar de un asentamiento prerromano de los arévacos, los cuales habitaban en la región del valle del Duero. En la actualidad se sitúa dentro del término municipal de Peñalba de Castro próxima al límite entre las provincias de Burgos y Soria.
Lo que aquí estáis leyendo en estos momentos, no os penséis que era conocido desde hace demasiado tiempo, ya que la gran mayoría de las villas romanas o ciudades de la misma índole solo son conocidas, en su mayoría, desde los años setenta del siglo pasado. Por tanto, Clunia no es una excepción, ya que, aunque al parecer fueron hallados sus primeros restos en el siglo XVIII, hasta comienzos del siglo pasado no comenzaron las primeras excavaciones serias, tras las cuales la Guerra Civil Española paralizó, hasta que a finales de los años cincuenta tuvieron lugar unas campañas a conciencia que han durado casi hasta día de hoy.     
A pesar de su importancia, choca lo poco que se sabe de ella, a pesar de disfrutar de una posición estratégica de primer orden: se encontraba en la vía romana que unía Asturica Augusta con Caesaraugusta y, además, se encontraba en un emplazamiento geográfico de primer orden, ya que como observaréis en cualquier mapa que utilicéis comunicaba el valle del Duero con el valle del Ebro. Pero, y esto es algo que desconcierta bastante a historiadores y arqueólogos, solo se han encontrado restos de la calzada anteriormente referida, lo cual choca con la importancia de la ciudad.
Por otra parte, también llama la atención el hecho de que no esté situada en un llano como tantas otras, sino que mantuvo el emplazamiento del antiguo oppidum prerromano. De hecho, de este anterior núcleo se tiene constancia, por vía de autores clásicos como Plutarco o Tito Livio, por ejemplo, a través de ellos, sabemos que la ciudad antigua participó en la conocida como Guerra Sertoriana  (enfrentaron a Pompeyo y Sertorio entre el 83 y el 72 a.C), del lado rebelde a Roma representado por Sertorio, pese a ello, la ciudad no sufrió represalias, pues poco tiempo después acogió a Sulpicio Galba que buscaba refugió del entonces emperador Nerón, ya en época imperial. Todo ello ocasionó el que se fundara la nueva ciudad en su emplazamiento definitivo en el Alto de Castro, lo cual nos ocupa. 
Las primeras noticias que tenemos de la ciudad nueva son gracias al griego Ptolomeo (siglo II d.C), quien por primera vez deja constancia de que ya era colonia romana (desde época de Claudio -siglo I d.C- ya era municipium). La superficie que ocupaba la ciudad era bastante importante, pues intramuros de una muralla, sobrepasando las 130 hectáreas, se asentaba nuestra ciudad, además a pesar de lo que el cine ha mostrado en la mayoría de las ocasiones, la muralla no tenía una única importancia como baluarte defensivo (que también), sino que además y por encima de todo, dicha importancia era religiosa, marcando una frontera entre lo sagrado y aquello sin bendecir extramuros. Esta urbs albergaba todas aquellas construcciones que os imaginéis o que recordéis tras haberlas visto, en cualquier película ambientada en la época: foro, basílica (no confundir con la basílica cristiana, ya que en la de época romana se dirimían los asuntos de mayor importancia de cualquier índole: comercial, económica, política…), teatro, termas (la ciudad en cuanto a la presencia de agua era muy privilegiada, ya que se asentaba sobre una suerte de cerro formado por materiales cárstico de tal manera que el subsuelo la poseía en grandes cantidades), el aedes Augusti (santuario de culto a Augusto)… Lo curioso del tercero de ellos es que a pesar de tener un importante auge en época altoimperial, lo cierto es que, con el conocido proceso de ruralización del imperio a partir del siglo IV, terminó abandonado y transformado en una necrópolis, es decir, lugar de enterramiento, la cual parece ser que se utilizó de manera continua hasta el siglo VII, ya en época visigoda. Además de ello, justo debajo del emplazamiento de nuestra urbe, se encontraba la conocida como cueva de San Román se han encontrado restos de utilización de material arcilloso en uno de sus estanques de agua con fines terapéuticos (probablemete ya se practicaba este uso antes de la llegada de los romanos), algo muy similar a lo que ocurre en nuestros días en otros lugares. Prueba de ello son los famosos exvotos en altares dedicados a las conocidas como Madres con la finalidad de que terminaran con la infecundidad o determinadas enfermedades de sus oferentes, tras dicha estancia se accedía a las anteriormente referidas fuentes termales. Como nota curiosa, cuenta la tradición, Suetonio recibió aquí el oráculo, el cual afirmó que un emperador salido de Hispania gobernaría en Roma.
Volviendo a los aspectos constructivos, la época Julio-Claudia, parece ser que es la más fértil dentro del plano constructivo de la ciudad, algo motivado fundamentalmente por la diversidad de materiales empleados en ella, lo cual conducía a que se pusieran de manifiesto una gran diferencia de tipologías en la misma. Esto queda de manifiesto en la construcción del foro y del teatro, ambos concebidos de la misma manera tipológicamente, pero a diferencia de lo que sucedía en la propia ciudad de Roma, y en las ciudades más importantes de la península, el mármol no se utilizó apenas en favor de la piedra local, lo cual le dio ese toque autóctono a las construcciones cluniacenses. Pese a esto, no hay que llevarse a engaño, por ejemplo, los capiteles (parte superior de la columna que la une al entablamento) del teatro por supuesto, siempre de orden corintio. Si se comparan estos capiteles con otros encontrados en ciudades relevantes de Hispania como Tarraco, Barcino o Corduba, es sencillo darse cuenta de su similitud y que, por tanto, esta dinastía imprimió en la península un patrón constructivo bastante similar, al margen de que pudiera haber pequeñas diferencias de carácter local.
Así pues, el hecho de ser la ciudad más importante a nivel jurídico del conventus del mismo nombre, le confirió un carácter original y refinamiento, en lo que a la artesanía y escultura se refiere. No podía concluir esta parte dedicada a Clunia sin hablar del célebre edificio Flavio, el cual dejaba de manifiesto su importancia al construirse en el centro neurálgico de la ciudad, muy próximo al foro. En este edificio los frisos, columnas, relieves o estelas, que combinan fundamentalmente la originalidad lo cual los hace únicos, pero al mismo tiempo todos estos elementos poseen una serie de elementos comunes, que permite deducir a partir de ellos, que salieron de un mismo taller, ayudando a imponer así la tradición constructiva de esta época.


Capitel corintio del Edificio Flavio. Gutierrez Behemerid, Mª Ángeles. 2000: 86.

Bibliografía
Gómez Pantoja, Joaquín. 1997: “Las madres de Clunia”, en Beltrán Lloris, Francisco y Villar Liébana, Francisco (coords.), actas del VII Coloquio sobre Lenguas y Culturas Paleohispánica , Zaragoza, 421-432.
Gutierrez Behemerid, Mª Ángeles. 2000 “Los programas decorativos en las ciudades de la Meseta norte: La Colonia Clunia Sulpicia”, Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología 66, 81-100.
Palol, Pedro de, 1994: Clunia historia de una ciudad y guía de las excavaciones, Burgos.




      
Yacimientos hispanorromanos
Vicente Castro Martínez.

Los Bañales





Los Bañales es una ciudad romana que se encuentra en el municipio de Uncastillo(Zaragoza, Aragón), en pleno Valle medio del Ebro en la Tarraconensis. Es una ciudad a medio camino entre Pompaelo(Pamplona) y Caesaraugusta(Zaragoza). Los restos arqueológicos prácticamente están limitados a la época romana aunque hay restigios de épocas anteriores como los restos cerámicos fechados de un posible asentamiento indígena celtibérica entre los siglos IV-III a.C. Lo siguiente encontrado pertenece a época romana, en el periodo de planificación urbanizadora en el momento de esplendor en las etapas de César, Augusto y Tiberio. Esto sobretodo se dará con la reestructuración territorial de la provincia de la Tarraconensis sobre el año 27 a.C. En este contexto surgirían fundaciones como Caesaraugusta en el Es  a.C y la reorganización urbana de ciudades como Bilbilis, Labitolosa o Clunia.(serán explicadas en otras entradas del presente blog). Muchas de las fundaciones del siglo II a.C desaparecerían, otras sobreviven por estar cercanas a las redes viarias. Este posiblemente sería el caso de Los Bañales y su lugar estratégico, primero una red principal que conectaría Caesaraugusta y Pompaelo, otras secundarias hacia la Vía Lata(Osca-Pompaelo) y hacia la calzada que conectaría Tarraco con Asturica. En definitiva, Los Bañales estarían en el encuadre de las rutas comerciales entre las principales ciudades del conventus Caesaraugustanus.

Las primeras excavaciones se iniciaron entre 1942-1943, siendo publicados los resultados en 1944 por J. Galiay, sería vuelto a excavar o destruir entre 1946-1947.  Pudiéndolo divir en dos áreas principalmente:
  •  Ciudad o zonas de habitación.
  •    Sistema de villae, en torno a la ciudad. 











El yacimiento arqueológico estaría dividido en terrazas, en la más elevada habría un área habitacional con restos de cimentación en roca junto con fosas(enterramientos) excavadas en la piedra. En el piso inferior estaría el primer hábitat de El Pueyo con un conjunto de casas bastante sencillas, lo que podría significar poblamientos de indígenas (celtíberos).  

En la segunda terraza ya si nos encontramos casas propiamente romanas, datadas en el III a.C: viviendas con tipología de insulae, con dos calles que se cruzan.


Pondremos en énfasis tres elementos fundamentales dentro de una ciudad romana: que será el foro, templo, termas y acueducto.
No parece clara la funcionalidad de los espacios públicos del yacimiento del Templo y Foro. El Templo se localizaba en el Este de la ladera de El Pueyo de Los Bañales, del que solo conservamos la cimentación del pórtico y restos de la escalera al templo. El Foro se encontraría en la zona Norte del yacimiento, conservamos un pórtico y una serie de columnas. Al norte del foro habría restos de cimentaciones, una escalera de la que se conserva doce peldaños. Dicho foro tenía una planta cuadrada que se abría en unpótyico occidental, realizado en grandes sillares de piedra arenistica, que se colocan sobre una cimentación de hormigón. Este tipo de construcción de carácter mixto es algo muy habitual dentro de la epoca romana. El suelo del espacio foral sería un pavimiento de opus signinum flanqueados por opus caementicum(cemento). Lo curioso de este espacio es el descubrimiento de restos humanos posiblemente por el abandono del municipio, se dejaría a ras del suelo.
Vídeo  en 3D del Foro de Los Bañales

Por otro lado, las termas, se acceder por una primera entrada con dos peldaños, esta entrada está portificada. El vestíbulo tendría un pavimento enlosado y un barco adosado al muro Norte colocados sobre pilares. Desde él hay cinco peldaños. Al sur se encuentra el apodyterium cubierto por una bóveda de cañón, es un acceso al apodyterium como modo de transición dentro de las termas. El apodyterium(vestuario) es la sala mejor conservada de las termas, tendría dos puertas: la primera con una canalización debajo del pavimento. La segunda entrada era parecida a la primera pero está daba entrada al frigidarium(primer baño con agua fría). 
En el frigidarium se encontraba en una especie de piscina a la que se bajaba a través de varios escalones.  Parece que se ha encontrado restos de opus caementicium, que es lo que hoy denominamos hormigón, luego también habría una especia de tubo de plomo que servía para la canalización de la piscina, no se conoce si era para la entrada del agua o para la salida de ellas.  La siguiente sala de las termas era el tepidarium que era algo intermedio entre el baño de agua fría y el caliente, tendría un agua templado.  Después de esta estaría el caldarium, con unas dimensiones iguales a la del apodyterium, es una piscina de agua caliente.A través del caldarium hay una pequeña habitación que es una especie de sauna, denominada camera sudatio.  


RODRÍGUEZ ÁLVAREZ, José Manuel., "Un ejemplo de análisis histórico de una fuente arqueológica: el apodyterium de las termas de la ciudad romana de Los Bañales(Uncastillo, Zaragoza)" ARQUEO_UCA, nº1(2011),p.110.

RODRÍGUEZ ÁLVAREZ, José Manuel., "Un ejemplo de análisis histórico de una fuente arqueológica: el apodyterium de las termas de la ciudad romana de Los Bañales(Uncastillo, Zaragoza)" ARQUEO_UCA, nº1(2011),p.111.


LASUÉN ALEGRE, Maria Dolores y NASARRE OTÍN, Eugenia., "El yacimiento arqueológico de los Bañales(Uncastillo, Zaragoza): ensayo de actualización", UNED. Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua 21(2008),p.227.


Para el establecimiento de las termas en la ciudad era necesario una infraestructura considerable compuesto por presa, acueducto y canales excavados. Parece que Los Bañales se consolida como municipio con las reformas de los emperadores flavios, cuando se construyen estas termas.

Por último, el acueducto, posiblemente lo más sobresaliente del yacimiento. El trazado del acueducto se planifica en la complicada orografía, en la actualidad solo se conservan 32 pilares realizados en arenisca de labra tosca. 
I CONGRESO capa, Arqueología Patrimonio aragonés, ACTAS 24 Y 25 DE NOVIEMBRE DEL 2015.

Para ilustrar la explicación anterior para que sea más visual: 












LASUÉN ALEGRE, Maria Dolores y NASARRE OTÍN, Eugenia., "El yacimiento arqueológico de los Bañales(Uncastillo, Zaragoza): ensayo de actualización", UNED. Espacio, Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua 21(2008), pp.207-234.

I CONGRESO capa, Arqueología Patrimonio aragonés, ACTAS 24 Y 25 DE NOVIEMBRE DEL 2015.

RODRÍGUEZ ÁLVAREZ, José Manuel., "Un ejemplo de análisis histórico de una fuente arqueológica: el apodyterium de las termas de la ciudad romana de Los Bañales(Uncastillo, Zaragoza)" ARQUEO_UCA, nº1(2011),pp. 107-113

VIARTOLA LABORDE, L.M., "Acueducto romano de Los Bañales", Caesaraugusta, 82(2011), pp. 169-198.

Autor: Sara Varela Ruano